viernes, 18 de julio de 2008

Llega la roommate de mi ex. Al toque cae y se le instala la vecina con su guacha de tres años. La nena entra al cuarto en el que estudio, me pregunta cómo me llamo. Va a la cocina, le dice a la mamá que le dije que la quiero. Vuelve y me pregunta si la quiero, al principio le doy rodeos, después le digo que claro que la quiero y por último lo simplifico a 'sí'. Me dice "Mi papá no me quiere, pero mi papá se porta mal, dice malas palabras a mi mamá y a mí". Sigo sin soportarla pero, obviamente, ahora la quiero y todavía no sé si se llama Ailén o Belén. Se asoma al cuarto Faraón, el gato de la nena. Ella va detrás de él pese a que hace un rato el animal la mordió, al igual que una nena en el pelotero ese mismo día, y no vuelve.

3 comentarios:

kit sch dijo...

esa!
está bueno este blog, un poco trillado como todos, pero está bueno como casi-ninguno

malena dijo...

jaja tremendo boludo... tantas ganas tengo de ser judia que me pongo hacer stand up... no puedo mas
lo voy a hacer de vuelta
venite no seas goma! serás avisado

madrenaturaleza dijo...

brillante