jueves, 19 de febrero de 2009

Rincón del haiku
.
una virgen que teme
un pene toca
su sexo humedece
Hay garches que se instalan

algunos hasta desayunan

Y no hay mala onda
ni indirecta que valga:

se toman su tiempo para alistarse

pa joderte

o ver si cambiás de opinión.

Un garche me dejó un pañuelo rojo
en un lugar evidente

Otro, un mail falso
y se fue demasiado rápido
(mariposa_tr@hotmail, sos una chanta!)

me animé

sin sutilezas ni rodeos

'quiero que te vayas de mi casa'

Y funcionó:
me fui a desayunar

con el garche

lunes, 16 de febrero de 2009

la anécdota ajena

No come carne.
Cuando era chica, muy chica, recuerda haberse tragado entera la bola de un chupetín mientras su abuela planchaba. Nunca se lo contó a nadie, no quería asustar a su mamá.
¡De paranóica! Imaginate cuanto se podría haber llegado a asustar. Aún hoy no se lo mencionó.
Como sintió la bola en la garganta durante meses dejó de comer algunas cosas.
La carne no le pasaba, no podía tragarla. Así que dejó de comerla.
Y no fue fácil: tuvo peleas enormes con la mamá por eso. ¿No lo querés?¡No lo comas! Paf, bife con plato y todo contra la pared. La que limpiaba era la vieeja, igual.
Ella se lo quería decir, pero no quería que se asustara. Tendría tres años.
Finalmente la mamá se rindió y ella nunca volvió a la carne. Hasta ese día comía. Le da asco la textura, la mastica y...
Igual, queso desde antes que no comía.